Por la mañana, rumbo al trabajo tuve que frenar de repente para evitar matar a un gato negro que de la nada cruzó la calle. Nadie lo hubiera notado, sólo una anciana; sin embargo, los ancianos terminan siendo nada. Lo mejor es que el gato negro se hubiera muerto.

Hace unos días entendí que no bastaban los rituales de año nuevo cuando la esperanza y las ganas se han marchado. Antes de haber cogido la maleta y haber dado doce vueltas como estúpido debi coger un poco de fuerza para mirar la vida. Entendí también que para emprender una dieta más que una nutriológa basta tener un poco de amor propio.

¿Dónde está el error?, ¿por qué escogi está vida?, ¿por qué amo como amo?. A veces quisiera marcharme, que la vida se detuviera y esperar a que el mundo cambie. Deje de estudiar Literatura Dramática y Teatro porque no era bueno en eso y el futuro era incierto, sin embargo, soy el mejor actor de una historia sin guión. Estoy harto de la farsa, de la hipocresía, de fingir, de ocultar.

Lo mejor es que el gato negro muera y que, sea su última vida.

3 Comentarios

  1. ¿Y cómo vas a matar al gato si ni siquiera sabes cuántas vidas tiene, ni en cuál está?

  2. el gato negro, naaa yo diria que eres un gato siames!!! pero en el fondo eres muy leon =)

  3. yo siempre he querdio un gato negro, desde que vi sabrina la bruja adolecente quise uno y que fuera tan divertido como salem pero creo que jamas voy a conocer uno aunque creo tu eres como salem, seguro, divertido y bien brujo. te quiero gato negro


Escribe un comentario

*
*